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Verdaderamente triste.
Me has dejado solo,
algo en mi sueño desgajado me lo anunciaba
como un rumor
de ruido incierto.
Me despertó la bruma,
el silencio de una mañana de cenizas,
la ausencia de tu beso
con que recibes el alba.
Estiré mis brazos a tu viento inmolado
y regresaron fríos y tristes,
entonces el río se desbordó en mi garganta
y me encontré perdido
en el desierto de tu nombre.
}
La alcoba es un caos enorme,
todo en la casa te extraña y te reclama:
la lavadora muerde mis pantalones,
la plancha incendia mis camisas,
los calcetines buscan una aguja amorosa
que les remiende la indecencia,
los platos sobre la mesa
convocan su mitin de grasa
)
Es ayuno obligado en que me veo
hasta la sopa instantánea
no tiene el mismo sabor
que tus manos piadosas le conceden.
No cabe duda.
El hombre es un animal de costumbres
y en esta inesperada libertad en que me veo
estrello palabras en el televisor
e inconsciente espero
el látigo de tu mirada.
Pedro López Morales
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Detrás del silencio.
Me escondo tras el silencio,
Vocifero a mi interior.
Esta quietud interna desasosiega el alma.
Ato cabos sueltos y no es más
que mi mente enferma.
Hay cosas que no puedo cambiar
todo esta en Dios,
la soledad es mi refugio,
la que nunca dice nada;
no condena mi forma de ser
ni mi forma de actuar.
Quisiera cambiar al mundo
pero el mundo soy yo.
Me escondo tras el silencio,
la conciencia es mi juez
y mi verdugo.
Pregunto siempre el porqué
de las cosas
y las cosas me reclaman
mientras sigo escondido
tras el silencio.
Salvador Ruiz Aranda.
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Cada día
cada día
me es más difícil tratar de existir,
de gritar
para ocupar un lugar en la memoria.
Cada vez que vuelve el sol
la luz pesa más sobre mi cuerpo
y el nudo de pensamientos
que permanecen intactos
se encuentra temeroso.
Tengo que pensar en la lluvia;
en el viento, en la tierra;
atrapar las voces que fueron cantos
en el río disperso de la incertidumbre.
Cada hora que pasa
se extingue un sol en el Universo
y un llanto impregna
de oscuridad el cielo.
En un espacio,
en que he perdido la noción
del tiempo.
Juan Marino
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Flor marchita.
He sembrado tu recuerdo
en un libro de poemas;
vivirás como una flor
en las hojas de mi pensamiento;
cada mañana
ocuparás mi vida
con las suaves caricias de un verso
y la sutil fragancia del cielo.
Tus ojos:
son luceros taciturnos
en la diáfana blancura de tu risa,
tu voz:
melancólica huella de tus pasos;
lágrimas derramadas sobre mi destino.
Tú serás el sol y el día
entre las escuetas hojas
de mi libro,
de poemas.
Fco. Moreno
Municipalidad Distrital de San Miguel
Asociación Mammalia Comunicación & Cultura
NOTA DE PRENSA
(con el favor de su difusión)
PRESENTARÁN ANTOLOGÍA INTERNACIONAL
DE POESÍA AMOROSA, COMPILADA POR SANTIAGO RISSO
Las palabras de presentación de
En el acto también leerán los poetas peruanos Eduardo Arroyo, Raúl Gálvez Cuéllar, Rosamarina García, Víctor Guillén, Genaro Ledesma, Pedro López Ganvini, Héctor Ñaupari, Winston Orrillo, Antonio Sarmiento, Juan José Soto, Aída Tam Fox, Germán Súnico Bazán y César Toro Montalvo. Los mismos que donarán libros a
La actividad contará con la especial participación del Comandante Eswin Manay, Comisario de San Miguel, quien también escribe poesía. Luego de la actividad en el Centro Cívico de San Miguel los participantes se trasladarán a la nueva Comisaría de San Miguel, ubicada en
Cabe añadir, que en simultáneo, el mismo día

El Poeta Saúl Ibargoyen en Uriangato.
Saúl Ibargoyen. (Montevideo, 1930) Poeta, novelista, cuentista, traductor, periodista cultural, editor, coordinador de talleres de poesía. Sin desprenderse de sus raíces, mexicano por elección desde
Tener la visita en Uriangato de un Poeta de tal magnitud, nos aparta momentáneamente de la tierra, nos eleva a los confines ultraterrenos melancólicamente nombrados por nuestros subconscientes; escuchar sus palabras, reflexiones, sentir su aura acariciando el estro. Indudablemente oír al maestro Saúl Ibargoyen en la conferencia magistral en el VII encuentro regional de escritores en Uriangato Gto. Será un verdadero privilegio.
Además de su participación en la conferencia, ya por la noche se llevará a cabo la presentación de su libro más reciente “La última copa” presentado recientemente en
Bienvenido maestro y Bienvenidos todos Escritores visitantes.


13
Cuando niños jugábamos
los veranos a cazar
con inaudita crueldad
luminosas mariposas
Tendiámoles trampas
a su vuelo hasta herir
nuestras pupilas
con tanta ala y colores
en la hierba caídos
Queríamos reconstruir
aquellos mundos luego
entre la respiración de la arcilla
Orábamos por sus almas volátiles
-pequeñísimas antorchas-
en el fulgor de los sueños
Miguel Ángel Méndez.
Rosas
Vivo aquí, bajo el cielo roto,
donde es día el sol
y noche la luna,
donde cientos de rostros
tienen miradas descendentes
y el cuerpo olvida que es mortal.
Aquí,
los sueños parecen estrellas
y bajan al mar por las noches,
se saben gigantes
y arrastran olas
entre la voz timbrante de su sombra.
Pero hay veces
que el cielo baja sin estrellas,
sumerge al mar su profunda sombra
y bebe lunas
sueños
y pájaros muertos.
Han de ser mis ojos los oscuros
mis lágrimas la lluvia
y las rosas,
el viento que cubre las heridas
de el atardecer.
J. Francisco Moreno.
“Atravesar el tiempo
Para escuchar
De nuevo tu silencio.”
Arturo Chávez Carmona.
Lúmenes y Reverberancias de Pío E. Sotomayor.
Por: J. Francisco Moreno.
El silencio, ese momento que deja el rastro de la voz, de las palabras; ese
espacio-tiempo cuyo instante de resonancia tiende a dejar huella, a ocupar un lugar en el pensamiento. La búsqueda del instante que se alarga hasta la eternidad.
Aquí en la tierra, envueltos en la vorágine de la existencia, donde sus habitantes dedican demasiado tiempo al trabajo; es difícil detenerse en la brevedad del camino; pensar en la vida como una posibilidad de encuentro, todo transcurre de prisa. Uno debería tomarse un tiempo y observar el entorno, sentir al aire acariciando al mundo, al cansancio; observar, y aprender de las cosas sencillas.
Quizás desde esa actitud se establecería un acercamiento más hacia lo divino, una identificación con el cosmos como unidad, igual el mar el árbol y el fuego; pero existe el tiempo y sobre él todo transcurre. Pío Eduardo atrapa instantes en su poesía, atrapa reflejos, correspondencias. Posee la sensibilidad del caminante, fruto de ello el libro Lúmenes y Reverberancias libro de poesía hay-kú y poemas mínimos en el cual la naturaleza, la vida y la muerte son parte de una búsqueda compartida. ¿Pero, qué buscaría el poeta y el lector en esos poemas breves?
Me atrevo a decir que hay en cada poema un instante
que no transcurre, que no envejece, un lugar donde se acaricia la divinidad del ser humano, la parte de uno que no muere. En ese instante de correspondencia entre quien lee quien escribe y lo que escribe nace una sensación de gozo, de paz interior; un asomo de la felicidad . Ese pequeño instante de silencio después del poema bien valdría ser parte de la búsqueda.
Por el día de hoy, mi búsqueda ha sido satisfecha y agradezco a Pío su decisión de compartir su ser en la poesía. He leído su libro y he encontrado esos instantes de luz que permanecen flotando después de la voz. Cito:
Cuando quiero
algo más de luz,
atrapo una luciérnaga.
Olvidaste
tu canto en algún árbol,
pájaro muerto.
Todos los dias lanzo mis barcos
de papel, uno por uno, en la corriente
Con grandes letras negras les pongo
mi nombre y el de la aldea en que vivo.
¡Ojala los encuentre alguien en una
terra extraña y sepa quien soy!
Rabindranath Tagore
Primera piedra.
Estoy de pie,
montando guardia a mi planeta,
a mis hermanos
que tuvieron la osadía
de enfrentarse a sí mismos
y de luchar por sus sueños.
Estoy, grano de arena
en un desierto,
rescatando la caída de la voz;
nadie puede decir, soy inocente;
el estrépito alcanza
incluso a la fraternidad.
Estoy de pie,
ante los desechos industriales,
los envases no retornables
y ante la negligencia de la terquedad.
estoy parado frente al mar y pienso:
¿En donde a quedado mi hermano
el Universo?
Fco. Moreno.
La gota suspende
recrea la inmovilidad de la mariposa colibrí
el intervalo aparente de su vuelo.
Helicóptero estático
dinamismo del aire paradójico y congelado.
Esa gota refracta
el tiempo-tuvo (de ensayo)
y el cosmos líquido
nos traspasa.
Huerto en movimiento
Llega la luz de la mañana.
como navaja en sinfonía
hiriendo al viento,
el pino vacila en su cúspide.
Las voces de pájaros armonizan;
el rastrillo raspa:
concierto de hojarasca.
Sin morir,
las hojas secas
se aferran al naranjo.
Una flor con alas
no despierta a los azahares.
En mi evocación,
no se oyen más jilgueros.
Pío Eduardo Sotomayor Castañeda.
A tu recuerdo
Hoy, al recordar tus ojos ambarinos
y tu espigada figura como tallada en ébano,
siento que se reviven dentro de mi la llama
que nos llevó a fundir en uno nuestros cuerpos.
Me invade la nostalgia,
extraño el calor de tu cuerpo, tu aroma,
tu voz y todo lo que ello evoca.
Te busco y no logro encontrarte.
¿Dónde estas?
Mi pregunta se pierde en el silencio.
Como respuesta, encuentro mi soledad.
Socorro López.
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Alba
Desde el fuego que corroe las entrañas de la tierra
desde el cuerpo de un hombre en busca de sí mismo.
Grito, desde la muchedumbre parada en las banquetas,
la que espera el autobús,
la que se va y la que se queda,
la que camina con pasos ciegos
y busca un pequeño resplandor
para disminuir el peso de la noche.
Hay en la Ciudad un muro de insomnio,
un ir y venir de personas en busca de abrigo,
el frío es una sombra que enceguece,
defeca en las banquetas, en las cortinas
y hay un hedor insoportablemente frío.
Se han repartido los sueños.
el alba arrastra su cobija
después de la desvelada.
Fco. Moreno.
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